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  • Artículo de Benito Bermejo y Sandra Checa - "La construcción de una impostura" (Revista Migraciones & Exilios, nº 5, 2005)
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  • Páginas de la revista Migraciones y Exilios

    Comunicado

     

    Don Antonio Pastor Martínez ha fallecido en Granada el día 18 de mayo de 2005. Coincidiendo con su enfermedad y fallecimiento han aparecido distintas informaciones en prensa ante las cuales queremos expresar nuestra posición y dejar constancia de algunas precisiones.

    1-     Somos historiadores especializados en el estudio de los republicanos españoles que sufrieron la deportación a los campos del III Reich. Llevamos años trabajando sobre estos temas junto a otros especialistas españoles y extranjeros.

    2-     Junto a las fuentes de archivo, hemos utilizado los testimonios de los supervivientes de dichos campos. Los testigos representan para nosotros además una referencia moral.

    3-     Conocimos a D. Antonio Pastor Martínez mediante sus apariciones en los medios de comunicación y acudimos a él interesados en lo que se presentaba como un testimonio sobre Mauthausen. Esta persona accedió a ser entrevistada en varias ocasiones y en esos encuentros se mostró siempre cordial y dispuesto a colaborar en nuestro trabajo.

    4- Desde muy pronto, sin embargo, tuvimos que constatar que el relato de esta persona era, en lo que se refiere a su presunto cautiverio en Mauthausen, extremadamente inconsistente y que variaba notablemente según las ocasiones. Por otro lado,  algunos supervivientes de Mauthausen nos hicieron saber que las manifestaciones de esta persona les resultaban impropias de alguien que compartiera con ellos la experiencia de un campo de concentración nazi. Concretamente, en lo referido a Mauthausen, los relatos y descripciones de D. Antonio Pastor resultaban irreconocibles para los supervivientes. Si fuera necesario podríamos aportar los nombres de estos exdeportados, algunos de ellos andaluces, ya que éstos nos han manifestado su acuerdo.

    5-     Más adelante pudimos comprobar que D. Antonio Pastor no aparecía en ningún registro relacionado con el campo de Mauthausen. Además pudimos localizar en archivos públicos franceses pruebas de que esta persona, precisamente en el periodo en que pretendía haber sido deportado, se encontraba en realidad en situaciones muy distintas a ésa, bien estando internado en el campo del Vernet d’Ariège (Francia) o bien ya en España tras su retorno voluntario en julio de 1941, por lo que nunca pudo haber conocido la ocupación alemana. También queda fuera de lugar su pretendida actividad de resistencia contra el ocupante alemán.

    6-     Nuestra conclusión, basada –entre otros muchos- en los elementos mencionados, es que los relatos de esta persona no constituyen el testimonio de un deportado a los campos nazis. No nos atreveríamos nunca a emitir juicio moral alguno sobre la actuación y las intenciones de D. Antonio Pastor, alguien que ciertamente sufrió duramente la guerra civil española y el internamiento en campos franceses así como el fusilamiento de su padre.

    7- Este asunto nos pareció relevante debido a que en torno a los mencionados relatos se había organizado un despliegue mediático que mostraba en muchos casos una falta notable de respeto a la verdad histórica. También varias Instituciones públicas actuaban de manera análoga a la hora de realizar actos de homenaje y reconocimiento hacia la persona mencionada.

    8-     En el momento en que consideramos concluida nuestra investigación decidimos presentar sus resultados en un trabajo destinado a publicarse en una revista científica. Decidimos no mostrar su nombre y apellidos, sino tan solo unas siglas. También informamos sobre este asunto al Archivo del Memorial de Mauthausen, situado en Viena, ya que el relato de D. Antonio Pastor aparecía incluido en los fondos de dicho archivo como el relato de una experiencia auténtica en Mauthausen. En cuanto al propio D. Antonio Pastor, no juzgamos prudente darle a conocer nuestras conclusiones; consideramos sin embargo que debíamos advertir de ellas a su familia y así lo hicimos a finales de 2004. Además, un miembro de la Asociación Amical de Mauthausen residente en la provincia de Almería, José Sedano Moreno, nos comunicó que había puesto en conocimiento de la Dirección de dicha entidad ya a finales de 2003 que existían serias dudas en cuanto a que D. Antonio Pastor fuese realmente un deportado.

    9-     La aparición de noticias en los medios de comunicación sobre esta investigación se ha producido como una consecuencia del conocimiento público del caso de la impostura de D. Enric Marco, reconocida recientemente por éste. Fueron los profesionales de un diario de Barcelona quienes localizaron una referencia a nuestro artículo en el número 5 de la revista Migraciones & Exilios y quienes dieron a conocer algunos datos referentes a D. Antonio Pastor, una vez que averiguaron la identidad de la persona a la cual hacía referencia nuestro artículo.

    10-  Lamentamos que al dolor que la familia de D. Antonio Antonio Pastor debe haber sentido por su pérdida se haya añadido la aparición en los medios de comunicación de menciones a lo que nuestro trabajo concluía y que explicitaban su nombre. Creemos que resulta obvio que nuestra intención nunca fue ésta. Defendemos el rigor de nuestro trabajo, algo que creemos podrán comprobar quienes lo conozcan.

    11- Creemos que todo lo sucedido debiera llamar a la reflexión de los medios de comunicación y las Instituciones que en su momento dieron por bueno lo que se presentaba como un testimonio, sin realizar ninguna verificación. Algunas de estas actuaciones no han prestado un servicio a la verdad histórica. Tampoco a la memoria de las víctimas españolas de los campos nazis: los pocos supervivientes que hoy siguen con vida no comprenden que en nuestro país hayan podido tener lugar casos como los que recientemente se han conocido.

     

    Madrid y Málaga, 20 de mayo de 2005

    Benito Bermejo y Sandra Checa