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Amical elige nuevo presidente a un deportado de 84 años

La asociación opta por la vía continuista tras el escándalo de Marco

JACINTO ANTÓN - Barcelona
EL PAÍS - 06-06-2005

Desde ayer preside Amical un deportado de verdad. Jaume Álvarez, de 84 años, superviviente del campo de concentración de Mauthausen, matrícula 4.534, fue elegido nuevo presidente de la asociación en una tormentosa asamblea extraordinaria celebrada bajo la sombra del escándalo creado por Enric Marco, el falso deportado que presidió Amical desde 2003 hasta su desenmascaramiento en mayo. La asociación optó ayer por una vía continuista, al elegir una junta que es prácticamente la anterior, la misma que presidía Marco.

La nueva junta, en la que la presidenta provisional tras el affaire Marco, Rosa Toran, ocupa una vicepresidencia, salió elegida por 86 votos a favor, 6 en contra, 5 en blanco y 18 abstenciones. El recuento no refleja la gran tensión que se vivió en la asamblea, con cruce de gravísimas descalificaciones y salidas de tono, ni la contestación que la junta saliente -y de hecho reelegida: 8 miembros continúan- había despertado en un sector de Amical. La candidatura de Jaume Álvarez, un hombre de credenciales irreprochables, como nuevo presidente allanó sin duda el camino para que la junta continuista (la única que se presentó) consiguiera ayer su propósito de gestionar la delicada etapa post-Marco. No prosperó la alternativa de refundación, presentada en la asamblea por un grupo de miembros agrupados en torno a Enric Urraca y Llibert Aragó, que pedía la dimisión de la junta y el nombramiento de una gestora encaminada a renovar Amical.

La asamblea permitió constatar que Marco continúa maniobrando para justificarse y que conserva algunas simpatías en Amical. Toran dio lectura a una carta a la asamblea del falso deportado en la que Marco asegura tener muchos atenuantes, y haber dicho "tantas verdades como mentiras", y deplora que no se le haya concedido "el beneficio de la duda" . En su misiva, el ex presidente de Amical afirma que se le ha incitado al suicidio y advierte que "dentro de un tiempo" estará en condiciones de exponer más argumentaciones. Algunos socios valoraron el impulso que dio Marco a Amical. La prolija personalidad de Marco y su asombrosa doblez tiñó toda la asamblea. De hecho, la acusación recíproca entre miembros de la junta y la oposición de conocer previamente la impostura del falso deportado fue uno de los argumentos que más incendiaron la asamblea. Quedó claro que, antes de que se hicieran públicos los hechos, había bastante gente en Amical que albergaba fundadas sospechas sobre la impostura de Marco.

En un sorprendente giro, Toran presentó el desenmascaramiento de Marco por el historiador Benito Bermejo como "un torpedo directo dirigido al corazón de Amical" y acusó al estudioso de tener "malas intenciones" y "afán de notoriedad". A juicio de Toran, el caso Marco explota "sospechosamente" en un momento "muy positivo" de Amical, en el que está consiguiendo un amplio respaldo político general. El nuevo presidente de Amical, Jaume Álvarez, fue bastante más allá al recordar que Bermejo "es salmantino" y declarar después a este diario sobre el affaire Marco: "Creo que es una venganza contra Cataluña por los papeles de la guerra".Por su parte, el miembro de la junta de Amical Adrián Blas, que continúa como vocal, denunció: "Bermejo sólo pretendía ser el jefe de la deportación en España desde la Fundación Pablo Iglesias". Y anunció que llevará a los tribunales al historiador por decir que él, Blasco, conocía la mentira de Marco. En este momento de la asamblea se produjo una viva polémica con gritos de "¡si tienes dignidad reconoce que lo sabías!", y un deportado que trató infructuosamente de defender a Bermejo llegó a espetar: "A mí no me hace callar nadie porque he estado allí y tengo tres muertos".

Neus Català, deportada en Ravensbrück y crítica con la junta, dijo en la asamblea: "Las cosas no pasan porque sí. A este hombre, Marco, se le endiosó dentro de Amical, actuó como un dictador y utilizó unos métodos que nada tienen que ver con nuestros principios. Estuvo muy bien acogido por la mayor parte de la junta y muchos han cogido sus métodos dictatoriales". Català añadió que en Amical se han hecho "cosas oscuras" -momento en que un miembro de Amical abandonó la asamblea dando un sonoro portazo-, y manifestó que se ha sentido menospreciada por la junta.

Toran se enfrentó a Català y le recordó ásperamente que ella también trabaja por la deportación femenina. Enric Urraca, representante del sector rupturista y miembro dimisionario de la junta, expuso que el nombre de Amical "debe limpiarse" y consideró que no hay otra vía que la de una refundación que permita volver a los orígenes. En ese sentido leyó una carta del también ex miembro de la junta Llibert Tarragó en la que se denuncia "la protección de Marco hasta el último momento", y un comunicado del deportado Mariano Constante que señala su "falta de confianza en una organización que ha perdido sus valores".

En uno de lo momentos de barullo, el propio Jaume Álvarez, al que aún no se había destapado como futuro presidente, se alzó para poner orden: "¡Esto es una jaula de grillos! Nosotros hicimos un juramento en el campo de que lucharíamos para que la memoria no se perdiera. Estamos haciendo el juego a la derecha".

Luego, en unas declaraciones tras su presentación, Álvarez, que es el socio más antiguo de Amical de Mauthausen, dijo a este diario que Marco les "ha partido por la mitad". Ante el impostor, dijo: "No tuve ninguna duda, me engañó como a un chino, aunque es cierto que me extrañó que no tuviera matrícula". De sus propios papeles, el nuevo presidente dijo con una gran sonrisa: "Están completamente en orden, no fallan".


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